Elon Musk anunció la venta de X, su compañía de redes sociales anteriormente conocida como Twitter, a xAI, su empresa emergente de inteligencia artificial, en una operación que refleja importantes movimientos dentro de su imperio empresarial.
La transacción, realizada completamente en acciones, valora a xAI en $80 mil millones y a X en $33 mil millones. Este precio representa una disminución respecto a los $44 mil millones que Musk pagó por la red social en 2022, pero supera la valoración de $12 mil millones que algunos inversores le habían asignado recientemente.
Ambas empresas ya compartían recursos importantes, incluyendo ingenieros. El chatbot Grok, desarrollado por xAI, utiliza datos publicados por usuarios de X y está disponible en la plataforma.
"Los futuros de xAI y X están entrelazados", escribió Musk en la plataforma. "Hoy damos oficialmente el paso para combinar los datos, modelos, capacidad computacional, distribución y talento".
Linda Yaccarino, CEO de X, e Igor Babuschkin, cofundador de xAI, expresaron su apoyo a la adquisición a través de mensajes en la plataforma. Sin embargo, aún no está claro cómo afectará esta fusión a los empleados actuales de X o al rol de Yaccarino.
Esta operación permite a Musk integrar una empresa que ha estado perdiendo valor (X) con otra que ha estado ganando valor (xAI). La maniobra recuerda a 2016, cuando utilizó acciones de Tesla para adquirir SolarCity.
La fusión busca crear experiencias más inteligentes para miles de millones de usuarios mientras mantiene su misión principal de buscar la verdad y avanzar en el conocimiento, según declaró el empresario.