La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) ha logrado un avance revolucionario en la protección de equipos espaciales contra el destructivo polvo lunar, mediante pruebas exitosas de un innovador escudo electrodinámico.
El sistema, denominado Escudo Electrodinámico contra el Polvo (EDS por sus siglas en inglés), fue probado a bordo de la misión Blue Ghost 1 de Firefly Aerospace, que concluyó el 16 de marzo.
El polvo lunar representa uno de los mayores desafíos para las futuras misiones espaciales. Tras miles de millones de años de impactos de micrometeoritos y la ausencia de agua, estas partículas han desarrollado formas afiladas como navajas. Además, el bombardeo constante de rayos cósmicos les ha otorgado una carga electrostática.
Este polvo, similar al carbón, se adhiere tenazmente a trajes espaciales, lentes, juntas y otros equipos. Desde las primeras misiones Apolo en los años 60, los astronautas regresaban al Módulo Lunar cubiertos de polvo, lo que interfería con los equipos y representaba riesgos para su salud.
El EDS emplea un patrón de pequeños electrodos que transmiten una señal de corriente alterna de alto voltaje. Este campo eléctrico alternante genera fuerzas dielectroforéticas, creando una onda que empuja el polvo a través de la superficie. Al ajustar la secuencia del patrón de fase, el polvo puede dirigirse en la dirección deseada.
La innovación radica en que el sistema funciona sin partes móviles, permitiendo eliminar el polvo de forma continua o periódica de paneles solares, trajes espaciales, visores, radiadores y ventanas, sin causar desgaste en los componentes.
Las imágenes captadas durante la misión Blue Ghost muestran la efectividad del sistema, evidenciando el área de prueba antes y después de la activación del EDS. Si bien el sistema aún no está listo para su implementación, los resultados demuestran su potencial para proteger futuras misiones lunares.