Tesla, la compañía de Elon Musk, ha recibido la aprobación de un importante beneficio fiscal en el condado de Waller para construir una nueva fábrica de baterías en Brookshire, Texas, a unos 40 kilómetros de Houston.
El proyecto contempla la construcción de una instalación de más de 93,000 metros cuadrados que se dedicará a la producción de Tesla Megapacks, baterías industriales de gran escala utilizadas para almacenar energía de fuentes renovables como la eólica y solar.
Según los términos del acuerdo, Tesla recibirá una reducción del 60% en impuestos durante 10 años, con la condición de que genere al menos 1,500 empleos para 2028. Adicionalmente, la empresa deberá mantener un inventario gravable mínimo de $75 millones para enero de 2026, cifra que deberá aumentar a $300 millones al tercer año.
El desarrollo del proyecto estará a cargo de Empire West. Se estima que las mejoras a la instalación costarán $44 millones, mientras que el equipo de manufactura requerirá una inversión adicional de $150 millones.
Durante la reunión del Tribunal de Comisionados del Condado de Waller, Shiv Mysore, representante de Tesla, expresó su entusiasmo por traer manufactura avanzada a la comunidad. Por su parte, el Comisionado Justin Beckendorff destacó que el proyecto creará empleos bien remunerados, con aproximadamente 150 puestos que ofrecerán salarios superiores a $100,000 anuales y más de 50 posiciones cercanas a $150,000 al año.
Esta nueva fábrica permitirá a los residentes locales acceder a oportunidades laborales de alto nivel sin necesidad de trasladarse hasta Houston, fortaleciendo la economía de la región.